11 sept. 2015

El Caso De Zhenli Ye Gon Y El Mayor Decomiso De Dinero En La Historia De México



“Copelas o cuello’’, la frase se escuchaba en todas partes en México. Estaba en las caricaturas políticas, en las bromas de la gente, la imprimieron en camisetas, se la apropiaron los narcos para intimidar y los grupos musicales para hacer canciones.

Fue la expresión que usó el empresario chino mexicano Zhenli Ye Gon para explicar a un reportero de la agencia Associated Press, la manera como un supuesto operador político lo amenazó si se negaba a guardar 205 millones de dólares en su casa de Ciudad México.

El dinero en efectivo fue hallado en la mansión de Ye Gon en marzo de 2007. Las imágenes de las columnas de billetes de dólares que llenaron una habitación de la Procuraduría General de la República (PGR), le dieron la vuelta al mundo. El gobierno de México presentó la Operación Dragón como el golpe financiero más demoledor a las arcas del narcotráfico en la historia de ese país.


Los billetes decomisados en la mansión de Ye Gon llenaron una habitación de la PGR.
Ye Gon, quien era un próspero importador de químicos, fue identificado como el gran capo del multimillonario comercio ilegal de metanfetaminas, un estimulante poderoso que usan los jóvenes de Estados Unidos para inducirse una sensación de euforia y felicidad.


Hoy, de esa gloria internacional con la que estrenó el sexenio el presidente Felipe Calderón solo queda el recuerdo folclórico de la frase del chino y la historia desconocida de cómo este gran escándalo terminó en un fracaso legal en Estados Unidos y en un fiasco similar en México.

Desde una prisión estatal en Virginia, Ye Gon dio una extensa entrevista a periodistas de Univision que recorrieron con él su tortuosa trayectoria entre la ley y el delito y los procesos legales tanto en México como en Estados Unidos que no han logrado establecer a ciencia cierta el principal misterio de esta historia: de quién era el dinero incautado.

Ye Gon y el abogado que lo acompañó durante la entrevista no negaron que hubo intentos de cooperación con la justicia de Estados Unidos, pero el empresario explicó que no tenía nada que ofrecer.

“Si yo conociera realmente el negocio de las drogas, el de las drogas ilegales, ofrecería [información]’’, afirmó. “Pero no lo soy, así que no tengo nada que ofrecer. Esa es una terrible situación ¿cómo puedo cooperar?’’, se preguntó.

En los procesos legales contra el empresario, terminaron también enredados casinos de Las Vegas donde Ye Gon perdió sin inmutarse 125 millones de dólares; también resultó implicado un banco internacional, y no faltaron los casos de abusos con supuestos cómplices que las autoridades mexicanas condenaron en vivo y en directo en los noticieros de televisión el día del arresto.

Erik Raymundo Campos, quien trabajaba como asesor legal en la fábrica de Ye Gon fue uno de ellos. La PGR los detuvo el día del allanamiento de la mansión cuando se presentó a recoger al hijo menor del empresario como un gesto humanitario para evitar el sufrimiento del niño ante el inminente arresto de su madre, según explicó. Los agentes le dijeron al abogado que lo llevarían a un interrogatorio de dos horas que se convirtieron en seis años de prisión sin definir su situación. Raymundo logró demostrar su inocencia pero mientras esperaba la decisión tras las rejas, su madre murió de pena, según dijo a Univision.

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