6 oct. 2015

VIDEO: Entrevista Con Popeye: "Raúl Castro Recibía La Cocaína Y Fidel Lo Sabía"



En una entrevista realizada para la cadena argentina Telenoche y TN a John Jairo Velásquez Vásquez "Popeye", el periodista Ricardo Canaletti descubrió datos impactantes de la estructura criminal del cartel de Medellín, liderado por el reconocido narcotraficante Pablo Escobar, en donde se involucran Fidel y Raúl Castro así como García Márquez de intermediario.

Esta vez, fue directo, con nombres y apellidos, e involucró a líderes políticos y de la cultura general en el tráfico de drogas con destino final Estados Unidos.

"Raúl Castro recibía la cocaína de parte de Pablo Escobar y Fidel (Castro) estaba al tanto de todo. La droga iba a Cayo Hueso, al sur de la Florida", dijo, de entrada, este sicario nacido hace 53 años en la ciudad colombiana de Antioquía.

"Ese (Fidel) no es un líder mundial, es un dictador y un bandido. Yo estuve en Cayo Hueso, yo vi la droga. Cuando se descubre el tráfico de cocaína, en Cuba quedaron más de 10.000 kilos de droga enterrados", redobló Velásquez Vásquez, con la frialdad que reconoce haber asesinado a casi 300 personas.

"A mí me puede llamar bandido, no hay problema. Pero le voy a contar más. A mí, Pablo Escobar me envía al aeropuerto de México, del D.F., a encontrarme con el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Sí, así como lo escucha. A él le entregué una carta de parte de Pablo Escobar, esa carta era para Fidel y Raúl Castro. Pablo Escobar le estaba pidiendo a Fidel un submarino ruso para llevar la droga desde México a La Habana, y con ese submarino, a Miami".

Cada tramo del relato parece una novela, pero este colombiano que pasó casi la mitad de su vida en la cárcel la repasa con absoluta claridad, sin titubear. Al dar una breve opinión de cómo era su jefe, Popeye lo define con mucha precisión. "Era el mejor amigo del mundo y el peor enemigo del mundo. Para él, eran más importantes los sicarios que los narcos. Si hacías una mala, te llamaba y te decía que eso a él le podía costar muy caro, si habías matado a un amigo suyo, por ejemplo. El no mataba por cualquier cosa, él mataba por deslealtad".

Popeye era uno de los sicarios predilectos del jefe narco. El asesino mató a más de 300 personas y estuvo preso 23 años. Hoy, camina por las calles de Medellín y los colombianos lo reconocen. Popeye es el otro patrón del mal, y le contó a Canaletti sobre una de las organizaciones criminales más grandes del mundo: el cartel de Medellín.


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