10 mar. 2016

El Chapo pretendía huir de su infierno y ceder todo el poder al "Chapito" pero el Mayo Zambada se impuso

Acorralado y hostigado, víctima de una violencia psicológica ejercida por el gobierno de México, Joaquín Archivaldo Guzmán Loera.

No encuentra otra opción que recurrir a sus peores enemigos para salvar el pellejo, buscando ahora que lo extraditen lo más pronto posible a los Estados Unidos. Sin embargo, la extradición del capo pudiera resultar un arma de doble filo, porque si bien es cierto, la posibilidad.

De un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos es latente y encontrar del otro lado de la frontera norte, el paraíso, también podría alcanzar la cadena perpetua en una cárcel de máxima seguridad, en donde no gozaría de ninguno de los beneficios que alguna vez tuvo en las cárceles mexicanas. 

La desesperación de Joaquín, el Chapo Guzmán llegó su punto más crítico la semana pasada, al pedir a sus abogados acelerar el proceso de extradición a Estados Unidos, con tal de evitar la tortura psicológica de que está siendo objeto en el penal del Altiplano, en donde tienen meses de no dejarlo dormir, según afirmaron sus abogados.

Esa situación obligó a familiares del capo, que durante años se mantuvieron en las sombras, a salir en su defensa para mejorar el trato que recibe, pues “el Chapo podría encontrarse en peligro de muerte si continúan los abusos en su contra”.

“Mi cliente enfrenta una situación crítica, pues su salud se deteriora cada vez más, debido a que no lo dejan dormir”, sostuvo José Refugio Rodríguez Núñez, abogado del Chapo, durante una entrevista telefónica concedida a Ríodoce.

Días antes, la actual esposa de Guzmán Loera, Emma Coronel, concedió una entrevista a la periodista Anabel Hernández para externarle su preocupación por la salud de su marido, agregando que la posibilidad de extradición era cada vez más latente.

El gobierno indicó que no existía tal abuso en contra de Guzmán Loera, sino que  era tratado igual que los otros reos, sin embargo la presión por parte de la familia siguió, incluso en días posteriores, una hija del Chapo dio la cara, y todavía el viernes pasado, una de sus hermanas habló con medios de comunicación afuera de la cárcel del Altiplano, diciendo que iniciaría una huelga de hambre en protesta por las condiciones en que mantenían al capo.

De ese modo, la petición de extradición tomaba más fuerza, no obstante, esa posibilidad podría ser un arma de doble filo, pues Estados Unidos ha reiterado en repetidas ocasiones que castigará al Chapo con todo el peso de la ley.

De los que no dan paso sin huarache

De ser extraditado, Joaquín Guzmán puede enfrentar dos posibles vertientes: una, ser castigado con todo el peso de la ley, o bien el camino más cómodo, y que han seguido todos los capos extraditados a Estados Unidos: llegar a un acuerdo con el gobierno de ese país a cambio de una sentencia menos dura.

Según fuentes extraoficiales, desde que el Chapo fue arrestado la segunda vez, en Mazatlán Sinaloa, en febrero de 2014, agentes estadunidenses lograron hablar con él en su celda.

“Hay datos que así ocurrió, pero el gobierno mexicano no lo reconocerá, pero de que existieron esos encuentros, definitivamente así fue”, dijeron fuentes cercanas a Guzmán Loera.

Aunque se desconoce en torno a qué temas giraron esas entrevistas, no sería la primera vez que agentes estadunidenses tienen acceso a narcotraficantes, ya sea estando presos o libres, incluso, la misma DEA reconoció que antes de arrestar a Vicente Zambada Niebla el Vicentillo, se vieron con él, además que tenían tiempo viendo a Humberto Loya Castro, antiguo puente delChapo Guzmán con el gobierno del vecino país.

“Los acuerdos existen, pero sólo ellos saben que es lo que acuerdan”, expresaron fuentes extraoficiales a Ríodoce.

De acuerdo con una entrevista reciente con la profesora Jenia Turner, ex fiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los acuerdos que se dan entre el gobierno y narcotraficantes son tan comunes, que cada vez se desconoce más si realmente benefician a los contribuyentes.

“Los narcotraficantes nunca juegan en su contra, siempre buscan su beneficio, y a veces a los fiscales no les importa eso ni tampoco dar inmunidad total al narcotraficante con tal de obtener información sobre otros narcotraficantes”, dijo Turner a Ríodoce.

Habría ocurrido una especie de inmunidad total contra Reynaldo Zambada García, hermano de Ismael el Mayo Zambada, quien tras ser extraditado a Estados Unidos, misteriosamente desapareció del sistema judicial estadunidense, pues se habría integrado al programa de testigos protegidos, según publicó Ríodoce en su edición del 1 de diciembre de 2013.

José Refugio Rodríguez Núñez, abogado del Chapo, dijo que el capo no intentaba negociar con Estados Unidos, sino simplemente cuidar su salud, y dejar atrás el abuso de que está siendo objeto por parte del gobierno mexicano.

—Pero ¿ha buscado llegar a acuerdos con el de Estados Unidos? —se le cuestionó.

—Para eso se necesita un abogado de ese país, para que empiece a negociar con el gobierno las condiciones de una extradición, y bueno, ya se está buscando uno.

Esa situación supone que, al final, el Chapo realmente buscará un acuerdo con el gobierno estadunidense, aunque éste asegura que de momento ellos no negociarán con el capo.

“Lo que queremos en este momento es tenerlo en nuestro poder, y a como se tiene contemplado, el plan es juzgarlo por todos los crímenes que cometió”, dijeron fiscales del Departamento de Justicia.

Según la profesora Turner, entre los beneficios que pudiera tener el Chapo van desde inmunidad total, si es que se integra al programa de testigos protegidos, lo cual significaría que lo instalarían en una casa vigilada las 24 horas del día, aunque tendría acceso para salir y moverse a donde él quisiera, siempre y cuando cumpla con ciertas normas de disciplina que implican alejarse del tráfico de drogas, reportarse con los supervisores que estén a cargo de él, ofrecer todo tipo de información en cuanto a la fracción que él comanda, y carearse con otros miembros del Cártel de Sinaloa que sean presentados en cortes estadunidenses.

La presión de la hermana

Por lo pronto, el Chapo permanece confinado en la cárcel del Altiplano, donde apenas el viernes pasado por la tarde, su hermana mayor, Bernarda Guzmán Loera, anunció una huelga de hambre en demanda de mejorar las condiciones del capo.

“Las autoridades están enojadas porque se les escapó, pero ya lo tienen y ahora deben hacer algo justo”, dijo la hermana del Chapo, al anunciar el inicio de la huelga de hambre afuera del penal.

Según publicaron medios nacionales, a Bernarda la acompañaba otro de los abogados de Joaquín Guzmán identificado como José Luis González Meza, quien externó su preocupación de que, una vez extraditado a Estados Unidos, éste pudiera ser tratado peor.

“Porque (una vez extraditado), pudiera ser tratado peor que un prisionero de guerra”, dijo González Meza, quien vestía una camiseta donde se leía “Extradition Never” (extradición nunca).

El temor del abogado se basa en que, en zonas como el Distrito Este de Nueva York, el Chapoenfrenta acusaciones por homicidio, y que la procuradora Loretta Lynch ha manifestado que quiere “castigar al Chapo con todo el peso de la ley”.

Además, Guzmán Loera enfrenta cargos por narcotráfico, lavado de dinero y asociación delictuosa en diferentes distritos judiciales de Illinois, Texas, California, Arizona, Florida, Georgia, Nueva Jersey, entre otros. 

La supuesta ruptura

Luego de la segunda captura de Joaquín Guzmán Loera, el capo pretendía ceder todo el poder a su hijo, Iván Archivaldo Guzmán Salazar. Pero Ismael el Mayo Zambada se impuso, y no lo dejó ejercer el poder heredado, señaló una hija de Guzmán Loera.

“El Mayo lo paró en seco (a Iván Archivaldo), supuestamente porque el Iván traía un desmadre, pero pues sólo ellos saben como está la cosa”, dijeron a Ríodoce diversas fuentes cercanas a ambos capos.

Rosa Isela Guzmán Ortiz, hija mayor del Chapo, dijo al diario británico “The Guardian”, que elMayo Zambada junto a funcionarios del gobierno mexicano, habrían traicionado al ChapoGuzmán, al no respetar ninguno de los acuerdos que ambos tenían.

En la entrevista, la mujer no da más detalles sobre la supuesta traición, como tampoco menciona nombres de los funcionarios mexicanos que se habrían comprometido con el Chapo, aunque señala que el capo habría entrado al menos en dos ocasiones a Estados Unidos por California, para visitar a familiares que tiene en ese estado.

El señalamiento causó revuelo entre varias agencias estadunidenses, entre ellas la DEA, el FBI y el CBP, quienes aseguraron no haber estado enterados de “esas visitas”.

“No existe una ninguna prueba fehaciente que sustente lo que publica ese diario”, dijeron a Ríodoce fuentes de la unidad de Protección de Fronteras y Aduanas de Estados Unidos (CBP), que es la agencia encargada de vigilar todo lo que entra y sale de ese país.

Tampoco la DEA ni el FBI pudieron confirmar los señalamientos de Guzmán Ortiz, quien añadió que el Chapo habría cruzado la frontera en 2015 para visitar a sus familiares y ver la casa de cinco recámaras y un enorme jardín que compró para ella y sus cuatro hijos, aunque no precisó la ubicación de ese domicilio.

“Mi papá depositó el dinero en una cuenta de un banco a través de un abogado y, un tiempo después, vino a ver la casa, su casa. Vino dos veces”, señala la mujer en la entrevista.

Sobre las políticos mexicanos a los que apoyó con donaciones para sus campañas, la hija del capo indicó que todo ellos se hicieron de la vista gorda para que el capo pudiera escapar de prisión, en julio de 2015, pero al abandonarlo ahora a su suerte, la familia considera ahora presentar públicamente copias de los cheques, junto con los nombres de funcionarios y políticos que los aceptaron.

“Mi papá no es un criminal. El gobierno es el culpable”, sostuvo la mujer.

Temas Relevantes